|
TRATAMIENTO DE OBESOS MORBIDOS CON EL SINDROME DE APNEA DEL
SUEÑO
Dra. ANA ELBUSTO CABELLO
SAN SEBASTIAN, 1997
La obesidad es un proceso de notable frecuencia en la civilización
occidental y constituye un importante problema de salud pública.
Podemos definirla como un exceso de tejido adiposo que siempre se
manifiesta por un peso inadecuado y afecta a sujetos de cualquier
edad y sexo.
A principio de la década de los setenta, la obesidad no era considerada
como una enfermedad en sí misma. Actualmente sí lo es aunque a menudo
es infravalorada por los propios profesionales sanitarios, quienes
piensan que su tratamiento requiere un gran esfuerzo, casi siempre
infructuoso.
En base a datos de la Encuesta de Salud de 1992 dirigida por el
Departamento de sanidad del Gobierno Vasco, podemos indicar que
más de 750.000 personas en la Comunidad Autónoma Vasca tienen un
exceso de peso que les puede perjudicar en su salud.
En la provincia de Guipúzcoa, excepto las comarcas sanita-rias de
Donostia y Bidasoa, al menos un 40% de la población tiene sobrecarga
ponderal.
Hasta la edad de los 45 años, este exceso de peso se da predominantemente
en los hombres, en una proporción de dos a uno con respecto de las
mujeres.
La obesidad es la consecuencia de una alteración crónica del balance
entre la ingesta y el gasto de energía en más del 90% de los casos.
No existen criterios universalmente aceptados para clasifi-car los
grados de obesidad aunque uno de los más utilizados es el Indice
de Masa corporal (IMC) o índice de Quetelet que es igual al Peso
(Kg)/Talla (m2).
Los obesos presentan un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad
(Hipertensión Arterial, SAS, Diabetes Mellitus, enfermedad coronaria,...).
El Sindrome de Apnea del sueño (SAS) se caracteriza por pausas respiratorias
como consecuencia de la obstrucción parcial o completa de vías aéreas
superiores de más de 10 segundos de duración, en número de 10 o
más cada hora, que provocan casi siempre una reducción de la saturación
arterial de oxígeno.
Durante el día, el principal síntoma es la somnolencia.
Se estima que el SAS afecta a un 2-4% de la población general adulta;
preferentemente varones de edad media y más del
60% son obesos.
Las mujeres suman 12-35% de los casos y la mayoría de ellas
son postmenopaúsicas.
En la actualidad, disponemos básicamente de cuatro posibili-dades
para tratar la obesidad, que son distintas en su mecanismo de acción
y que se pueden combinar:
La reducción de la ingesta calórica mediante una dieta hipocalórica
constituye el primer paso a seguir siempre que se pretende tratar
la obesidad y debe reunir dos aspectos fundamentales: proporcionar
una pérdida ponderal adecuada (reducción de tejido adiposo) y que
sea equilibrada.
Una segunda posibilidad la contituyen las técnicas psicológicas
de modificación de conducta.
La tercera posibilidad, los fármacos que se pueden utilizar en combinación
con la dieta. Hoy en día, disponemos de fármacos serotoninérgicos,
que además de un claro efecto reductor de la ingesta calórica diaria,
poseen una acción selectora dietética.
Finalmente, podemos utilizar la cirugía bariátrica encamina-da a
la reducción de la absorción intestinal de nutrientes, o bien a
disminuir la capacidad gástrica.
Conocido el fracaso de numerosos tratamientos en estos pacientes
y sabiendo que los individuos con obesidad mórbida han llegado a
ese exceso de peso por interacción de diferentes y complejos mecanismos,
es por lo que planteamos la necesidad de una ayuda especializada
de diversos profesionales para poder alcanzar a medio-largo plazo
un peso meta estable.
Presentaré transparencias
|