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EL ALCOHOL Y LA CONDUCCION
( DE LA ENFERMEDAD AL ACCIDENTE )




Hay muchas formas de morir. Posiblemente una de las más absurdas sea un accidente de tráfico. Hay muchas formas de conducir. Probablemente la más egoísta, insolidaria e irresponsable sea el hacerlo bajo los efectos del alcohol. Porque no es justo que las copas que tú has bebido las acabe pagando el que viene de frente.

El alcohol etílico o etanol es una droga psicodepresora de carácter sedante-hipnótico, que no se encuentra entre los componentes naturales del organismo. Sin embargo, su consumo está tan generalizado, que parece que forma parte obligada de muchas relaciones sociales y la enorme permisividad hacia este tóxico hace que se enmascaren los riesgos de su consumo y que se sea socialmente "tolerante" con su uso, incluso cuando se conduce un vehículo.


Los datos en nuestro país son realmente alarmantes. En lo que se refiere al consumo ocupamos un lugar destacado a nivel mundial, calculándose que por año y habitante se consumen en España unos 160 litros de bebidas alcohólicas, cifra que parece incrementarse con el paso de los años. A su vez, se estima que en nuestro país 15.000 personas mueren anualmente cuarenta al día por los efectos del consumo excesivo de esta droga legal. En lo que se refiere al número de alcohólicos en España, numerosas investigaciones sitúan la cifra entre un millón y medio y dos millones, muchos de los cuales circulan con vehículos por nuestras ciudades y carreteras. Pero son bastantes millones más unos cuatro los ciudadanos que de una manera habitual abusan del alcohol, con todo lo que éste trae de consecuencias físicas y personales, pérdidas económicas, absentismo laboral, violencia en el hogar, atenciones clínicas, hospitalizaciones psiquiátricas, accidentes de trabajo y, por supuesto, accidentes de tráfico. Tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer en las que el alcohol tiene mucho que ver, el alcoholismo se sitúa como tercera causa de fallecimientos. Se calcula que la séptima parte de los accidentes laborales, casi la mitad de los de tráfico, uno de cada cuatro suicidios y una buena parte de los homicidios y muchas transgresiones de la ley están relacionados con el abuso de este tóxico.

El consumo abusivo de alcohol produce numerosas alteraciones orgánicas
, algunas de las cuales pueden ser extremadamente peligrosas para la salud y otras pueden afectar de manera directa o indirecta a la conducción. Entre ellas cabría destacar las siguientes:


- Cerebro: encefalopatías, degeneración difusa del tejido cerebral, hemorragias, etc.

- Embarazo: puede producir en el feto anomalías craneofaciales, alteraciones de los músculos esqueletales, deficiencias del crecimiento, anomalías cutáneas o enfermedades congénitas del corazón.

- Hígado: puede producir hepatitis, cirrosis y numerosas disfunciones hepáticas.

- Sexualidad: impotencia y alteraciones en las glándulas sexuales.

- Corazón: miocardiopatía.

- Digestivo: gastritis y úlceras de estómago.

- Piel: contribuye a que se tengan mayores infecciones y alteraciones en la piel.

- Intestino: impide la absorción de diversas sustancias.

- Sangre: reduce la producción de glóbulos rojos y hace más lenta la circulación.

- Páncreas: inflamación y pequeñas hemorragias.


A todos éstos habría que añadir otros muchos daños, cuya relación con el consumo de alcohol está plenamente demostrada:

SESLAP. Última actualización 29-mar-04