Hasta la actualidad, la actividad fundamental del médico y de
los demás profesionales sanitarios que trabajan en la asistencia
ambulatoria está orientada a la atención curativa o reparadora
de las personas enfermas que acuden a las consultas en demanda
de solución a sus problemas de salud.
Sin embargo, es necesario llevar a cabo actividades de prevención
con el objetivo de evitar la aparición o de modificar positivamente
la historia natural de distintos problemas de salud.
Para ello, es importante implementar actuaciones dirigidas a conseguir
modificaciones en los estilos de vida de las personas. Y, en este
sentido, adquiere especial relevancia el papel de los profesionales
de Atención Primaria.
El cuidado anticipado implica cambios cualitativos esenciales
en el sentido de pasar de una actitud pasiva, es decir, de respuesta
a las demandas y los problemas de salud de los enfermos a otra
activa, es decir, de búsqueda de aquéllos.
También es condición importante tener a una población preocupada
por su salud y, por tanto, preparada y motivada para la prevención.
Existen tres niveles de actuación preventiva que están intimamente
relacionadas con las fases de la historia natural de las enfermedades:
1.- PREVENCION PRIMARIA: actividades dirigidas a impedir la aparición
o disminuir la probabilidad de padecer una enfermedad.
La mayor rentabilidad preventiva, en términos globales, se obtiene
a partir de medidas de promoción de la salud, es decir, cualquier
actitud, recomendación o intervención que haya demostrado su capacidad
para mejorar la calidad de vida de las personas o de disminuir
su morbimortalidad.
Es importante el papel que desempeñan los poderes públicos, colaborando
en la sensibilización de la sociedad ante determinadas costumbres
no saludables. Y es responsabilidad del médico de familia mostrar
el grado en que éstas actitudes antisaludables abocan a la enfermedad.
Y, para poder hacer promoción de la salud, son necesarias nuevas
actitudes y conocimientos por parte de los profesionales de la
atención primaria pero, sobre todo, un nuevo tipo de relación
con el paciente.
El propio funcionamiento del sistema privado es el que permite
un mayor grado de cobertura de este tipo de medidas preventivas.
Porque, en éste, la relación médico-paciente es, personal y humanizada,
basada en la confianza y el mutuo conocimiento, y se potencia
al máximo con la libre elección de médico a todos los niveles.
Con lo que, a menudo, se establece un vínculo de comunicación
con los pacientes más intenso que el de otros profesionales sanitarios.
También es mayor el tiempo que pueden dedicar en sus consultas,
derivado entre otras cosas de la no saturación de las mismas.
Todo esto permite que se establezca una relación adecuada que
ayude a las personas a aprender y aceptar la responsabilidad de
su propio bienestar y a aceptar y cumplir las actividades propuestas.
2.- PREVENCION SECUNDARIA: pretende detener la evolución de la
enfermedad mediante actuaciones desarrolladas en la fase preclínica
y, detectar precozmente el proceso patológico y poner en práctica
las medidas necesarias para impedir su progresión.
Las actividades que desarrollamos son:
A) Ambito maternoinfantil y adolescencia:
a.- Diagnóstico prenatal: Estudio cromosómico, utilizando técnicas
como la amniocentesis y Estudio ecográfico
b.- Exploración del recién nacido, detección del hipotiroidismo
y la fenilcetonuria; y Detección precoz de anomalías como la
monotorización del crecimiento y del desarrollo
c.- Educación del entorno familiar y del niño: Alimentación;
accidentes; higiene y autocuidado; hábitos tóxicos y dependencias.
B) En el adulto: los problemas de salud más relevantes son las
afecciones cardiovasculares y el cáncer.
a.-Controles cardiovasculares: Hipercolesterolemia; Hipertensión;
información de hábitos dietéticos, efectos del tabaco, alcohol
y otras drogas.
b.-Prevención del cáncer: cáncer de mama; cáncer de cuello uterino;
cáncer de endometrio; cáncer colorrectal y cáncer de próstata.
3.- PREVENCIÓN TERCIARIA son aquellas actividades
que están dirigidas al tratamiento y la rehabilitación de una
enfermedad ya previamente establecida, enlenteciendo su progresión
y, con ello, la aparición o el agravamiento de complicaciones
e invalideces, intentando mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Ejemplo de ello son todos los servicios de Rehabilitación y Fisoterapia
así como las Unidades del Dolor.
En general, los atributos propios de la medicina privada y en
concreto, del IGUALATORIO: la relación de confianza, la periodicidad
de algunas pruebas, el conocimiento del paciente, la libre elección
de médico entre un amplio cuadro de profesionales sanitarios,
la rapidez y comodidad en la atención, la ausencia de listas de
espera y el fácil acceso a los distintos especialistas, son una
ayuda inestimable tanto en la ejecución de los planes de prevención
formales como en el refuerzo de la actitud preventiva por parte
del paciente, siendo ésta la clave en el éxito de cualquier programa
de prevención.
Todos sabemos que algunas medidas de prevención no podrán llevarse
a cabo sino se cuenta con disponibilidad de tiempo en la consulta,
requerimiento imprescindible para tratar muchos problemas, sobre
todo, los de índole psicosocial. De la misma manera, es importante
la conexión con otros niveles de atención sanitaria, como es el
caso de determinadas exploraciones.
Además, la flexibilidad de horarios en consulta, facilita el acceso
de la población trabajadora a los cuidados sanitarios y conlleva
no sólo beneficios en materia de salud y prevención sino también
un importante beneficio empresarial porque evita el absentismo
laboral.
Por otro lado, la rapidez de la atención que prestamos en consulta,
pruebas e ingresos hospitalarios, tiene la doble ventaja de satisfacer
las expectativas del usuario y, de nuevo, favorecer una práctica
importante en la detección precoz de enfermedades.
Asimismo, el tiempo de estancia en clínica en el sistema privado
se situa entorno a los 5 días lo cual no supone un elevado coste
social en términos de productividad lo que se traduce en un descenso
en las tasas de absentismo laboral.
El hecho de que varios millones de españoles hayan optado por
la sanidad privada, como sistema complementario, pone de relieve
dos realidades.
Por un lado, refleja la demanda de una población preocupada por
su salud y, por tanto, preparada y motivada para la prevención.
Además, gran parte de las personas contratan este tipo de seguros
en base a su rentabilidad propiciando de esta manera su uso y,
por tanto, el diagnóstico precoz de numerosas enfermedades.
Por otro lado, evidencia la importancia del seguro privado en
cuanto que significa una atención más personalizada. Es indudable
que el principio de libre competencia y de libre elección de facultativo
conlleva un mejor servicio y, como consecuencia de ello, un clima
más apto para el desarrollo de planes de prevención.
En nuestro caso, el Igualatorio tiene la peculiaridad de llevar
65 años en la medicina vasca construyendo las bases de un sistema
adecuado para el desarrollo de actitudes y medidas que contribuyan
a mejorar la calidad de vida de las personas.
De hecho, el 20% de la población vizcaína, confia en nuestro sistema
sanitario privado, lo que nos permite transmitir mensajes positivos
sobre prevención y consejos sanitarios y que éstos sean seguidos
por un amplio campo de la población.
Esta confianza se reafirma si tenemos en cuenta que más del 85%
de los funcionarios de la Administración Central, que pueden elegir
el sistema sanitario que prefieran, han optado por la asistencia
sanitaria que nosotros desarrollamos.
DR. D. ADOLFO MOMOITIO BARCENA
DIRECTOR GENERAL DEL IGUALATORIO MEDICO QUIRURGICO